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miércoles, 28 de mayo de 2014

Derecho a vivir en un ambiente libre de tabaco. ¡Es mi derecho!


El  Benemérito de las Américas, Benito Juárez, inmortalizó la frase: “El respeto al derecho ajeno, es la paz”. A esta frase me acojo a la hora de compartir mi pequeña anécdota, que busca ser una reflexión a propósito del Día Mundial Sin Tabaco, a celebrarse este 31 de mayo del 2014.

Era una tarde hermosa y calurosa, propia de la ciudad donde vivimos, cuando un grupo de amigas y compañeras de estudio nos disponíamos a compartir en una denominada     “tarde de chicas”, por motivo del recibimiento  a una de las nuestras, que estuvo en tierras extranjeras por una larga temporada. A la hora de elegir el lugar a donde dirigirnos, teniendo como requisito indispensable que además de ofrecer buen servicio, el lugar debía disponer de espacios abiertos, ya que nuestra recién llegada amiga se vio cohibida de disfrutar de estos lugares por mucho tiempo, por estar residiendo en una nación en conflicto, inestabilidad política e inseguridad social y por tal razón estaba ávida de esos lugares. Luego de sopesar varias opciones, surge de manera unísona el nombre de un lugar de nuestra Zona Colonial, famoso por su buen servicio, rica comida y una excelente pizza y, sobre todo,  un lugar que cuenta con espacio  abierto, al aire libre, que era lo más importante para nosotras en ese momento. Una vez resuelto ese dilema, allá nos dirigimos cuatro chicas entusiastas y felices de vernos reunidas luego de una buena temporada, se imaginarán cuántas cosas que contar, cuántas cosas que preguntar, para lograr ponernos al día en tan solo una tarde. La tarde transcurría de maravilla, según lo pautado, la temperatura  comenzaba a descender, el viento soplaba una brisa agradable, en el lugar elegido sonaba una música de fondo con agradable tono al oído humano, los aperitivos exquisitos y sosteniendo una charla muy amena. Bueno, ¿qué decirles?  Todo iba de acuerdo a lo planeado, hasta que llega el momento del “PERO”, sí,  porque existe un PERO, existe una nota discordante que es la razón de este escrito.


Como queríamos disfrutar de espacios abiertos, elegimos una mesa en el  referido lugar que estuviese al aire libre, donde pudiéramos disfrutar de la hermosa vista colonial y la agradable temperatura. Todo como comentaba, era perfecto, hasta que tres jóvenes que no podían llegar a 22 años de edad, eligieron una mesa contigua a la nuestra y comenzaron a fumar de forma inmediata. Nosotras, conscientes de que es un espacio abierto y que fumar no es ilegal a pesar de todo el daño que produce, no dijimos nada, a pesar de que el ambiente ya no resultaba tan agradable, tratando de esta forma que nuestra bonita tarde no resultara afectada por ello. Decidimos olvidar al recién llegado grupo y continuar con nuestra tertulia femenina, pero como bien dicen: “la tolerancia tiene un límite”, y la nuestra llegó al suyo cuando nuestros vecinos de mesa exhalaban el humo de sus cigarros en dirección a la nuestra, llegando a imposibilitar hasta el seguir conversando. Como resultado, una  de las afectadas hizo saber de su incomodidad a los responsables, manifestándoles que tuvieran más cuidado o que se retiraran un poco. Sin embargo, recibió como respuesta, una total indiferencia. En vista de esto, le hicimos saber a uno de los camareros, a lo que nos respondió que no podían hacer nada, que como ya sabíamos, ellos tenían derecho a fumar, siempre y cuando lo hiciesen en lugares abiertos.

Yo, conociendo a este grupo de isleñas, egresadas de la universidad estatal, poco tolerantes a los abusos, luego de escuchar tamaña respuesta, sugerí optar por pedir la cuenta y marcharnos a otro lugar. Fue tal nuestro desagrado e indignación, que meditábamos sobre el término empleado por el camarero, “derechos”, ellos tienen derecho  a fumar, siempre y cuando lo hagan en espacios abiertos.

Expuesto esto, amigos, me hago las siguientes interrogantes:
¿Y nosotras a qué tenemos derecho? ¿No tenemos derecho a vivir en un ambiente libre de humo? ¿No tenemos derecho a vivir en un mundo libre de tabaco y sus efectos nocivos? ¿No tenemos derecho a respirar un aire sin contaminación? ¿No tenemos derecho a elegir no ser fumadores activos, ni mucho menos ser obligados a convertirnos fumadores pasivos? ¿Dónde quedan los derechos de los que decidimos no fumar?  ¿Tendremos que cohibirnos de disfrutar  lugares abiertos para no ser víctimas de situaciones como la antes descrita?
¿Qué dicen, compañeros? ¿Cuál debe ser nuestra defensa en estas circunstancias?  ¿Simplemente retirarnos y permitirles disponer de nuestros derechos?

Esperando sus sabias respuestas, me permito terminar mi intento de reflexión con la frase del gran filósofo y teólogo, Santo Tomás de Aquino, la cual reza de la siguiente forma; "Mi libertad termina donde empieza la de los demás".








Dra. María Y. Caraballo Lorenzo
Coordinadora Nacional SCOPH-ODEM 2014

viernes, 31 de mayo de 2013

Las ventajas de decirle NO al Tabaco

31 de mayo de 2013

Día Mundial Sin Tabaco

Cuando se enciende un cigarrillo, en un instante, millones de moléculas de nicotina entran en el torrente sanguíneo, llegan al cerebro y desencadenan fenómenos químicos y eléctricos que modifican la mente. Se obtiene una satisfacción al momento, pero las consecuencias de su uso son perjudiciales para la salud. Dejar de fumar es una de las decisiones más importantes que una persona puede tomar para mejorar su salud y ganar calidad de vida. También para respetar el derecho a la salud de quienes le rodean.
El tabaco es dañino para la salud. Es probable que un fumador experimente las consecuencias inmediatas que tiene el tabaco para el organismo, como son: tos en las mañanas, cansancio al subir una escalera, sensación de ahogo al hacer cualquier esfuerzo físico. Tal vez también el médico le haya dicho que tiene que dejar de fumar, y hasta puede que le hayan diagnosticado alguna enfermedad provocada por el tabaquismo. Pero no es suficiente si no se tiene claro que es más lo que se va a ganar que lo que va a perder si se deja de fumar.

Se obtienen muchos beneficios al dejar de fumar. Se pueden observar importantes mejoras para la salud, adicional a un ahorro de dinero y recuperación del control de la vida. Dejar de fumar no es fácil, pero se debe pensar en todo lo que se gana al dejar de hacerlo. Es un gran reto y se debe luchar por no recaer.
Existen muchas ventajas en decirle NO al tabaco. Los beneficios para la salud se observan rápidamente. El ritmo cardíaco y la presión arterial, los cuales son anormalmente altos cuando se fuma, comienzan a regresar a niveles normales. Después de unas cuantas horas, el nivel de monóxido de carbono en la sangre empieza a disminuir. Luego de algunas semanas, las personas que dejan de fumar presentan una mejor circulación, producen menos flema y no tosen ni tienen episodios de sibilancias con tanta frecuencia. Después de varios meses de dejar de fumar, se puede esperar una mejoría considerable en la función pulmonar. Además, las personas que dejan el tabaco tendrán un mejor sentido del olfato y la comida sabrá mejor (1). También se obtiene más energía y agilidad.
Dejar de fumar reduce el riesgo de cáncer y de otras enfermedades, como las enfermedades cardíacas y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, las cuales son causadas por fumar. Las personas que dejan de fumar, sin importar la edad, presentan un menor riesgo de morir por enfermedades asociadas con el tabaco que quienes continúan fumando (1). También se puede experimentar la satisfacción de haber recuperado la dirección de una parte de la vida que hasta ahora dependía del tabaco.
Además de todos esos beneficios, la persona comienza a respetar el derecho a respirar aire limpio de las personas que lo rodean. Se convierte en un ejemplo positivo para su familia y amigos y llega a tener la satisfacción de haber recuperado el control de una parte de su vida que hasta ahora dependía del tabaco. El fumar no aporta nada positivo, salvo la producción de adicción. Debemos ser conscientes de los graves daños que el cigarrillo puede causar en nuestro organismo y cuidar nuestra salud. Recuerda que sin salud no podrás disfrutar de tu vida a plenitud. Dile No al tabaco, respeta tu derecho a la salud y el derecho de todos los que te rodean.



Joan Marie Rodríguez
Coordinadora Local de SCORP
Equipo ODEM-UCE





Referencia:

Instituto Nacional del Cáncer. Perjuicios por fumar tabaco y beneficios para la salud al dejar el hábito. 2011. Disponible desde: http://www.cancer.gov/espanol/recursos/hojas-informativas/tabaco/dejar-de-fumar